jueves 1 de marzo de 2012

La siembra

LA SIEMBRA


En atlanthis, para sembrar, se reunía toda la comunidad, se consultaba al espíritu de la coca (MamáKuka) y sobre la base de esta consulta se distribuían los roles y todos colaboraban, desde el más pequeño hasta el más anciano. El amawt’a que dirigía la ceremonia vestía poncho negro. Todo era regocijo, era una fiesta comunal, con cantos, con bailes y comida. Antes de iniciar una faena el pueblo atlanthe akullikaba en comunidad.

Antes que un medio de consumo (como medicina, para resistir el hambre, la sed, el frío, evadir el cansancio, aumentar la concentración, etc.) la coca es un medio ritual e interpretativo. Es elemento básico en todos los rituales. Las 3 hojas juntadas son un símbolo para las 3 pachas, es decir, simbolizan la unión o la relacionalidad originaria de todo el universo.

La ceremonia del akulliku se la realiza de la siguiente manera: el que invita la coca (kuka) besa la chuspa diciendo akullt’am tata o mama según corresponda, y el que la recibe responde lisinsamampi tata, MamáKuka; luego el que entregaba la chuspa decía jumankiu al momento de invitar, y el que la recibe también la besa y saca 3 hojas, y luego la pasa al de su lado, y así sucesivamente todos los presentes.

Para preparar la tierra se la remueve 3 veces con lapsos de 2 semanas intermedias; se comienza desde la cima del cerro hacia abajo. La tierra hay que abonarla, agradeciendo a la MamáPacha por una buena cosecha, agradeciendo a la MamáKuka por su compañía y protección de la siembra.

Para sembrar y cosechar hay que descalzarse los pies. Se le canta y se le habla al espíritu de la semilla. Se entierra las mejores semillas en las cuatro esquinas, junto con la coca, para que la cosecha sea buena. Las siembras siempre están acompañadas de ofrendas para que haya lluvias y para que la cosecha sea buena. Cuando se efectúa la ofrenda, se entrega uno por uno el contenido de las ofrendas y así la MamáPacha nos da buenas cosechas.

La faena se la inicia con los primeros destellos de claridad para recibir la primera energía del sol (kámac) para poder trabajar hasta terminar, sin hacerse vencer.

Luego se procede a ubicar la primera semilla hacia donde sale el sol, agradeciendo al tata Inti por cubrir con sus rayos toda la MamáPacha. La intermediaria siempre es la coca. La MamáKuka es el vínculo de las ceremonias, proporciona sabiduría y fortaleza. La primera semilla se la cubre con ofrendas diciendo: “te la entregamos a ti MamáPacha, gracias por protegerla del granizo, la helada y las pestes; estamos sembrando para todos”. Después se le habla a la semilla diciendo: “no te vas a hacer llevar ni con la granizada ni con la helada, estate con la MamáPacha, ocúltate de las pestes, no te duermas, yo voy a dormir en vez de ti semilla sagrada, por ti hablamos y comemos, gracias a ti somos hombre y mujer”.

En el proceso de la siembra existe 4 etapas: alinuka (comienzo del crecimiento), puquraña (crecimiento), panqaraña (florecimiento) y mak’unraña (maduración).

sábado 4 de febrero de 2012

El ciclo agricola

EL CICLO AGRÍCOLA

Los pueblos andinos utilizaron las alineaciones astronómicas para demarcar ciclos agrícolas.  El universo se está comunicando con nosotros constantemente, pero para poder escucharlo y aprender de él hay que saber leer sus designios y mensajes:  observar nuestras montañas y ser como ellas, fuertes y con un espíritu bueno, que protege a su entorno, que abraza a los demás.  Escuchar y observar a los ríos y ser como ellos, transparentes, con un corazón limpio, sin esconder nada.  Observar las nubes que van junto al viento y dan sombra y lluvia a todos.  Aprender del tata Inti que da calor y vida a todos.  Hacer y no hablar en vano.  Aprender de la MamáPacha que nos brinda alimento a todos.  Aprender del viento que nos purifica a todos.  Hasta las aves nos están hablando, las flores, los insectos, y hoy tenemos que escucharles.  Si no escuchamos  a las estrellas, a los ríos, a las montañas y a todos esos mensajes de la MamáPacha nuestra vida se vuelve conflictiva.  Nos enfermamos fácilmente porque hemos perdido el contacto con la MamáPacha, con las plantas medicinales, y no sabemos que la MamáPacha es medicina para nuestro cuerpo y nuestro espíritu.
Está en nuestras manos el bienestar de nuestra comunidad, el observar las señales de la naturaleza nos permite conocer las próximas condiciones climáticas y prevenirlas.  El universo nos avisa constantemente, la MamáPacha nos comunica con anticipación lo que viene, sólo debemos escucharlos.  Saber observar es importante para que no estemos sujetos a las condiciones adversas.
Las formas de vida del atlanthe se basan en la utilización de los espacios de uso. Existe una continua interrelación entre todos, de manera que la disponibilidad de recursos está determinada por una compleja red de flujos energéticos y de conocimientos que interactúan en el espacio y en el tiempo. La apropiación del territorio y las tecnologías productivas se basan en la complementariedad y sincronización de todas las actividades, por medio de calendarios de acuerdo a la oferta ambiental, sin causar generalmente desequilibrios drásticos. Existe una estrecha interrelación entre la biodiversidad y el conocimiento tradicional asociado con un carácter indivisible e integral.
Existe una división del trabajo en la cual la mujer maneja principalmente los cultivos, el procesamiento de alimentos y el cuidado del hogar. Ella es la portadora del mayor conocimiento sobre las plantas cultivadas. Culturalmente el origen,  domesticación, innovación de los cultivos, la diversificación de variedades y la posesión e intercambio de recursos es realizado por la mujer. El hombre comparte con la mujer algunas actividades relacionadas con el cultivo, como son:  la tumba y quema del bosque y el manejo de algunos cultivos como la coca y el tabaco. De igual forma se dedica al cuidado y cosecha de rastrojos de frutales, la cacería, la pesca y la recolección de productos del medioambiente.

jueves 19 de enero de 2012

3 Años aca

El 14 de enero hace tres años que me marche de España, me he quedado aqui en Peru y no tengo interes en regresar a Barcelona.
Muchas cosas han pasado en este tiempo, buenas experiencias y muchas amarguras, me he fortalecido mucho y cambiado mucho.
Tambien algunos amigos nuevos y algunas puñaladas traperas, soledad y noches oscuras, despues amaneceres hermosos y dudas que quedaron atras.
Dificil explicar estos tres años, solo puedo decir que han valido mucho la pena.

besos
Jordi gascon

viernes 13 de enero de 2012

Cosmogonia

COSMOGONIA


El establecimiento y mantenimiento de los nexos entre los elementos y regiones polares es de suma importancia para la vida en general. La vida es el flujo de energía cósmica en y a través de las oposiciones complementarias; cuando este flujo es interrumpido por distintos motivos, la muerte vence sobre la vida.

Todos los fenómenos de transición, por su delicadeza e implicación de movimiento de energías, reciben una dedicación ritual y ceremonial especial por parte del ser humano, quién es copartícipe en la conservación y continuación de la relacionalidad cósmica, a través de los ritos simbólicos.

La mayoría de los rituales tiene que ver, directa o indirectamente con tales fenómenos de transición.

El ser humano, antes que ser un ente racional y productor, es una entidad natural, un elemento que está relacionado por medio de unos sinnúmeros de conexiones vitales con el conjunto de entidades y fenómenos naturales (astronómicos, meteorológicos, geológicos, zoológicos y botánicos).

La comunicación directa con la naturaleza en el cultivo de la tierra, pero sobre todo en las múltiples formas ceremoniales de comunión con las fuerzas vitales, no permite una concepción instrumental y tecno morfa de la misma.

La relación del ser humano con la naturaleza es vital, ritual y mágica.

No tiene una relación de oposición con la naturaleza, pues no se trata de un adversario que hay que vencer, sino una compañera con la que convive.

La naturaleza no se puede conocer lógicamente, sino sólo vivir orgánica y simbólicamente.

La naturaleza es el todo de la realidad y no así una entidad opuesta a otra.

La MamáPacha relaciona los 3 estratos del universo, a través de su fecundidad: la semilla es enterrada en el mankapacha, el sol fecunda a la tierra fértil mediante su kámac y a través de la lluvia alimenta a la vida, y el ser humano se hace partícipe de este proceso labrándola.

La MamáPacha es la fuente principal de vida y, por tanto, de la continuación del proceso cósmico de regeneración y transformación de la relacionalidad fundamental y del orden cósmico; en ese sentido la MamáPacha es mamá cosmos o principio cósmico femenino.

La MamáPacha es un ser vivo orgánico que siente y que da recíprocamente; es una entidad que actúa y reacciona.

Los apus/achachilas son los espíritus de las grandes montañas y son considerados sustitutos de la parte expansiva (masculina) de la MamáPacha. Los maraumas son los espíritus de los ríos y lagos y son considerados sustitutos del lado generativo y conservador (femenino) de la MamáPacha. El ser humano es una de sus tantas criaturas que amamanta.

Las entidades (elementos) nacen, crecen, se reproducen y mueren según su propio dinamismo y de acuerdo a un orden orgánico subyacente.

El ser humano es ante todo agricultor y no productor, es decir cuidante de la tierra, socio natural de la MamáPacha, cocreador integral en la casa común de todas las entidades.

El ser humano no es distinto de los entes no humanos; también los animales, las plantas, las montañas y las aguas son animados y merecen, como la MamáPacha, respeto y un tratamiento justo, de acuerdo a su lugar en el orden cósmico.

Las plantas y los animales, en especial los domésticos, son compañeros del ser humano, copartícipes en la acción creadora y cultivadora del cosmos (pacha).

El ser humano no debe intervenir a su gusto y como dominador en el orden cósmico sin que este se desequilibre; tiene que respetar el ritmo orgánico de nacimiento, crecimiento y reproducción, y la polaridad entre vida y muerte (siembra y cosecha). El ser humano tiene que escuchar la relacionalidad ordenada en la naturaleza para descubrir la estructura simbólica inherente, el misterio de la vida y el ordenamiento cósmico; y para obedecer, dar respuesta adecuada y correlativa a través de su actitud y comportamiento. Si el ser humano no escucha, y cambia la topografía a su gusto, la reacción correlativa trae un trastorno también para él (desastres naturales).

El ser humano está ligado estrechamente a todos los fenómenos naturales porque forma parte de ellos. Un cambio en la naturaleza afecta al ser humano, y un cambio irregular por parte del ser humano lleva a trastornos meteorológicos, agrícolas y hasta cósmicos.

La forma más estricta de observación en el sentido de cuidar, ayudar y cocrear entre ser humano y naturaleza se da con respeto a la MamáPacha. El campesino está en permanente diálogo con ella, observando sus días intocables que se relacionan con los solsticios, los cambios de fases lunares, los tiempo de pago antes de la siembra (1 al 6 de agosto) y las fiestas religiosas importantes. También le pide permiso para poder abrirla, y le da las gracias por la cosecha, devolviendo algo de sus productos en forma simbólica (pagos, despachos, challas, ofrendas). También a los animales antes de matarlos se les pide permiso para que el alma del animal no se enoje.

Los principios de la relacionalidad y su observación son la garantía para la continuidad de la vida en especial, y del orden cósmico en general. Esta observancia es ante todo de carácter ceremonial y celebrativo, pero en el sentido de una simbología eficaz, y no de una simple representación, sino de una cocreación para mantener y llegar a la concreción plena del orden cósmico.

La verdadera productora es la MamáPacha, y el ser humano la cultiva. El cultivo es entonces una forma de culto, una presentación simbólica del orden orgánico y relacional de la vida, y no así una ilimitada forma de producir amoralmente, sino un dialogo íntimo e intenso con las fuerzas de la vida, una oración a la MamáPacha, un acto simbólico de carácter ritual y de culto.



miércoles 4 de enero de 2012

Ciclos de la Luna

EL CICLO LUNAR


En los cambios de luna, no se realiza actividades agronómicas, porque tanto la MamáPacha como las cosechas se malogran.
Estos momentos están destinados a la magia y al acontecer humano.

Los atlanthes caminaban con paso seguro escuchando a su corazón, agradando a su espíritu. Ellos no sólo sabían que hay mucha sabiduría en la naturaleza, sino que vivían de acuerdo a ello. Para una crianza fructífera, se necesita observar y conversar con todas las señas que existen en el pacha, y una de las más importantes es la abuela Luna (Phajjsi Awicha). Acompaña y guía a las familias atlanthes en sus diferentes crianzas a través de sus diferentes fases lunares y de acuerdo a éstas, el agricultor o pastor determina si es o no propicio realizar una determinada actividad en sus crianzas, porque cada fase lunar puede ser apropiada o inconveniente para una actividad especifica y por eso es necesario establecer una conversación estrecha con la luna.

viernes 16 de diciembre de 2011

El Jaguar




Ya hace un tiempo que me marche del Cusco y me fui 3 meses a Lima. Ahora ya llevo 2 meses en la selva norte de Peru. En la zona de Pucallpa.

Estoy en casa de DG un curandero que al igual que mi antiguo maestro DF sabe de Ayahusca y muchas medicinas vegetales.
Un dia me invito a ver el parque natural de Pucallpa, el zoologico. Me mostro muchos animales y de todos sabia el nombre y sus costumbres y como cazarlos, pues DG anda mucho por la selva y sabe cazar.
Cuando vimos al Jaguar, estaba medio dormido y no hacia caso  a nadie de los visitantes. Le comente a DG en un tono un poco desdeñoso que me producia pena ver a este maravilloso animal encerrado y que yo preferiria vivir 10 años libre que 100 en una jaula.

DG no me miro, solo dijo... Aqui come todos los dias. Y seguimos andando por el parque sin decirnos nada.

Un saludo
Jordi gascon

martes 13 de diciembre de 2011

cosmovision andina 12ª parte


Salud/Enfermedad

En los parámetros universales podemos llamar equilibrio cósmico para salud o desequilibrio cósmico para enfermedad.  Cada ruptura de las relaciones vitales es causa o motivo para las enfermedades.  Salud y enfermedad tienen que ver con el cuerpo colectivo, es decir con las relaciones interpersonales y hasta cósmicas.  Cada enfermedad es un síntoma (signo visible) de un trastorno en el equilibrio personal, social y cósmico.  La curación consiste entonces, en primer lugar, en el restablecimiento del equilibrio dañado, que solo es posible simbólica y ritualmente;  el logro se basa en una eficacia simbólica.  Como la enfermedad es un trastorno de la integridad psico-físico-socio-cósmica, también el ritual curativo tiene que emplear la totalidad de las maneras respectivas para restablecer la relacionalidad íntegra: formas, colores, voces, símbolos, gestos, movimientos, lugares, etc. 
Un condenado es un alma que en vida no ha podido restituir en forma recíproca el daño causado, entonces atormenta a la comunidad hasta que esta le ayude a restituir el equilibrio.
La parte interior de la tierra es considerada el lugar de los muertos, pero también de las fuentes y del origen.  Las pacarinas son lugares de nacimiento del ser humano y de sus diversas ramas genealógicas.
Las piedras son elementos con fuerza mágica y sagrada;  en especial aquellas con una forma particular, como las esféricas que presentan simbólicamente el universo por la forma circular y oval.
El ser humano es un nexo cósmico entre diferentes ámbitos y realidades;  es una sola entidad integral, un ente relacional en sí mismo y para los demás. 
La importancia de los sueños tiene que ver con la presencia simbólica del universo en y a través del ser humano;  por eso, los sueños normalmente tienen una connotación meta individual y hasta meta temporal.  La historia reflejada en los sueños revela algo sobre el destino de la colectividad, y no tanto del individuo. 
Lo interior no es algo exclusivamente individual y personal, sino siempre colectivo y expresivo.  Un sentimiento no compartido en realidad no existe. 
Kay: Ser, Existir.